¿Cuántas veces pasa el cometa Halley?
¿Cuántas veces pasa el cometa Halley?

Hay cometas a montones cruzando el cielo, pero la inmensa mayoría son visitantes de una sola vez: pasan, nos deslumbran un par de semanas y se largan para no volver en miles de años (o nunca). El Halley es distinto. Es el único cometa brillante, visible a simple vista, que vuelve dentro de una vida humana. Por eso lleva más de 2.000 años obsesionando a la gente, saliendo en tapices medievales y colándose hasta en la biografía de Mark Twain. La pregunta del millón: ¿cada cuánto se deja ver?
Respuesta corta
El cometa Halley pasa cerca de la Tierra una vez cada 75-76 años. La última vez fue en 1986 y la próxima será en 2061 (alcanzará su punto más cercano al Sol el 28 de julio de ese año). Como mucho, una persona lo ve una vez en la vida (y, con mucha suerte y muchos años, dos).
Una vez cada 76 años: qué significa "pasar"
El Halley no "pasa" por capricho: sigue una órbita alargadísima alrededor del Sol que tarda unos 76 años en completar. Durante casi todo ese tiempo está lejísimos, en las afueras heladas del sistema solar, invisible para nosotros. Solo cuando se acerca al Sol —al llamado perihelio— se calienta, suelta gas y polvo, estrena su famosa cola y se vuelve visible desde la Tierra.
De ahí sale el número mágico: si vuelve cada 76 años, lo normal es verlo una sola vez en la vida. Quien lo vio en 1986 tendría que llegar a 2061 para repetir; y quien nazca ahora tendrá su gran cita astronómica con él dentro de unas décadas. No es un espectáculo anual ni mucho menos: es una cita generacional.
1986: la última vez (y la pequeña decepción)
La aparición más reciente fue en 1986, y conviene ser sinceros: para el observador de a pie fue algo floja. La geometría de aquel encuentro hizo que el cometa pasara lejos y se viera tenue, sin la cola espectacular de otras épocas. Quien esperaba el cometazo del siglo se quedó un poco frío.
Pero 1986 fue histórica por otro motivo: por primera vez, mandamos naves a verlo de cerca. La sonda Giotto, de la Agencia Espacial Europea (ESA), se metió a apenas unos cientos de kilómetros del núcleo y nos regaló la primera foto en la historia del corazón de un cometa: una especie de cacahuete oscuro de unos 15 kilómetros de largo, escupiendo chorros de gas. Hasta entonces, nadie había visto nunca el núcleo de un cometa. El Halley flojeó como espectáculo, pero arrasó como ciencia.
2061: la cita pendiente
Aquí está la buena noticia. Desde diciembre de 2023, el Halley ya viene de vuelta: ese mes alcanzó el afelio, el punto más alejado de su órbita (más allá de Neptuno, a unos 35 veces la distancia Tierra-Sol), y desde entonces "cae" de nuevo hacia nosotros.
El viaje de regreso es largo pero seguro. Irá cruzando las órbitas de los planetas exteriores y, ya en 2061, se acercará a la Tierra en torno al 19 de junio para alcanzar su perihelio el 28 de julio de 2061. Según la NASA y la ESA, se espera que se vea sobre todo en las madrugadas de finales de primavera y principios de verano de 2061, con mejores condiciones para el hemisferio norte. Y un dato bonito: si naciste después de 1982, tienes más de un 50 % de probabilidades de llegar a verlo. Apunta el año, que es de los que se cuentan a los nietos.
Más de 2.000 años mirándolo
Lo alucinante del Halley es que llevamos milenios apuntándolo. Hay registros de su paso desde el año 240 a. C. (los astrónomos chinos lo anotaron con esmero), y desde entonces no ha faltado a casi ninguna cita. Su aparición de 1066 quedó bordada, literalmente, en el Tapiz de Bayeux, justo cuando Guillermo el Conquistador se lanzaba a la conquista de Inglaterra: lo interpretaron como un presagio.
Lo que nadie sabía hasta el siglo XVIII es que todos esos cometas eran el mismo. Lo descubrió el astrónomo inglés Edmond Halley, que estudió las apariciones de 1531, 1607 y 1682, se dio cuenta de que el patrón se repetía y se atrevió a hacer algo arriesgadísimo: predecir que volvería hacia 1758. Murió antes de comprobarlo, pero el cometa apareció puntual esas Navidades. Fue la primera vez que se predijo el regreso de un cometa, y por eso lleva su nombre (aunque él no lo descubriera).
El cometa que nos deja "lluvias de estrellas"
Aunque el Halley solo se deje ver cada 76 años, en realidad nos visita dos veces al año… en forma de polvo. La Tierra cruza el rastro de partículas que el cometa ha ido dejando en su órbita, y esos granos se queman en nuestra atmósfera convertidos en estrellas fugaces. Son las Eta Acuáridas (a principios de mayo) y las Oriónidas (a finales de octubre): cada vez que las ves, estás viendo trocitos del Halley ardiendo.
Curiosidades
- El cometa de Mark Twain. El escritor nació en 1835, un año de paso del Halley, y siempre dijo que se iría "con él". Acertó: murió en 1910, justo cuando el cometa volvía a asomar. Un final de guion.
- El pánico de 1910. En aquella aparición se supo que la Tierra atravesaría la cola del cometa, que contenía un gas tóxico (cianógeno). Cundió el miedo y hubo quien vendió "píldoras anticometa" y máscaras. No pasó absolutamente nada: la cola es tan tenue que es casi vacío.
- Va al revés. El Halley tiene una órbita retrógrada: gira alrededor del Sol en sentido contrario al de los planetas. Un rebelde.
- Más rápido que cualquier cosa. En su acercamiento de 1910 corría a más de 70 km por segundo. En el afelio, en cambio, casi se arrastra.
Preguntas frecuentes
Fuentes: NASA; Agencia Espacial Europea (ESA); Encyclopædia Britannica; National Geographic; Wikipedia (Cometa Halley).




